La técnica consiste en alinear dos pequeños altavoces, uno enfrente a otro, por el que se emiten dos ondas sinusoidales en frecuencias un poco superiores a las audibles, 22.000 Hz.
Como se puede comprobar en el vídeo, si se alojan gotas o pequeños objetos como píldoras justo en los nodos que se producen entre las dos ondas sinusoidales emitidas por los altavoces, se obtiene un efecto de levitación ya que esa energía sonora puede contrarrestar la fuerza de la gravedad.
Las aplicaciones posteriores que puedan aplicar la NASA a este descubrimiento son inciertas, pero de momento se investiga como metodología para la creación de fármacos que puedan ser mejor asimilados por los seres humanos.
Entrada individual por: Carmen García Rueda
No hay comentarios:
Publicar un comentario